sábado, noviembre 29, 2003

Saludos, hermanos y hermanas de la Guarnation:

Ya que esta es una extensión de mi cerebro, creo que es momento de ser honesto por un momento. Hay algo que no les he dicho y que me parece que puede cambiar el rumbo de nuestra amistad pactada por El Sagrado Link Espiritual. Solo le pido a Dios que sepa darme pulso y valor para la confesión que tengo que hacer.

Todo el mundo tiene vicios. Hay personas adictas a la pornografía infantil, a la pornografía geriátrica o a la pornografía que incluye objetos inanimados ("esa tostadora tiene un yo no se qué", "ese tractor me atrae demasiado", "solo pensar en bolardos me causa orgasmos múltiples"). Hay gente que no puede pasar más de un día sin rascarse la oreja izquierda y hay personas que no conciben un mundo sin poder untarse todo el cuerpo con mantequilla de maní y salir corriendo por un maizal cantando "Ay, Chavela". Pero lo mío es distinto...

Okay... aquí va....

Sin preámbulos...
Al grano, papá...
Sin irme por las ramas...
Directo como el Guicaní-Cedro Bolivar...
Derechito y sin irme por las paredes...
Porque no soy araña...
Y esos bichos me dan asco y miedo...
Como las hormigas...
Bien feas, sí son las hijuemíchicas...
Pero no vine a hablar ni de hormigas ni de arañas...
A lo que vamos fuimos y volvimos sin un peso...
Sin darle vueltas al asunto...
Sin salirme por la tangente...
Porque además soy malo para la geometría...
No puedo decir "paralelepípedo" sin entrar en un espasmo convulsorio...
Jueputa, dije "paralelepípedo"...

Hola. Mi nobre es Juan Camilo Herrera Castro y soy adicto a la revista Cosmopolitan.

¡Es cierto! No quería hablar de esto con nadie... pero necesitaba sacarme esta espina del pecho. Sé que muchos dejarán de leer mi Blog por esta confesión tan cruda, que otros me retirarán el saludo, que la mayoría me colgará de mis partes nobles en un poste del teléfono y que solo una minoría poco representativa me señalará con el dedo y se reirá de mí. Pero he cumplido con mi deber moral y ahora me siento más tranquilo.

Pero señores, ustedes no se dan cuenta de la ventaja que Cosmopolitan nos brinda...

Primero: Una revista de viejas con un 94% de material fotográfico femenino es un tesoro. La mayoría son modelos y mujeres hermosas... y eso, en un mundo que ha tratado de vendernos de todas las formas posibles a Natalia París, es todo un milagro y un bálsamo para nuestro espíritu dolido.

Segundo: Los gazapos, errores de redacción y frases hechas están a la orden del día. Tal vez para muchos no es un dato relevante, pero para los que somos adictos a la ortografía (y que nos ganamos la hijueputa billetera azul que regala El Tiempo), es todo un gozo re-escribir artículos sobre la celulitis, el síndrome pre-menstrual, "¿Es tu hombre un travesti?" y las bondades adelgazantes del extracto puro de la iguana californiana.

Tercero: ¡Se necesita tener un coeficiente intelectual digno de un organismo no-vertebrado para no leer las columnas sobre sexo! Señores, varones testosteronudos y con cojones en los cojones más grandes que los cojones de otros cojones: Las mujeres ya no fingen orgasmos. Si acaso, llenan crucigramas, miran la televisión, recitan poemas de Rafael Pombo en voz alta, tejen una colcha o sencillamente bostezan con los ojos clavados en el cielo raso de la habitación. Pero créanme cuando se los digo: lo último que quiere una vieja cuando hace el amor con un hombre es sentir lástima por él. Ahí le dicen DÓNDE, CÓMO, CUÁNDO, POR DÓNDE, POR DÓNDE NO. Tenga una al lado de la mesita de noche y aplique la misma discreción como si estuviera haciendo copia en un Final de Cálculo.

Cuarto: Los tests... ¡los tests! ¡Una revista Cosmo que se respete no está completa sin los tests Si usted quiere morir asfixiado en un baño, llévese una Cosmo y un esfero al Trono y dedíquese a llenar el cuestionario. Lea las preguntas en voz alta. No, ni siquiera... solo lea el título de la encuesta. Una lista de mis favoritos:

-Tu hombre... ¿es un mimo de parque o un travesti?

-Tu mejor amiga...¿se tira pedos y dice que fuiste tú?

-¿Qué clase de topping para pizza eres tú?

-El lenguaje de la cogida de nalga: ¿cuál es tu estilo?

Solo por mencionar algunos.

Quinto: "Si te quieles diveltí, con encanto y con primó, solo tiene' qué viví..." No, no tiene que vivir un verano en Nueva York. No está de más. Mejor aún: lléveme en una maleta bien doblado para que no me arrugue. De hecho, si quiere convulsionar y alucinar de la risa, lea los testimonios y los "casos de la vida real". No hay nada más patético que a) bien sea una señora narrando sus aventuras con el tipo que pasea los perros por la tarde o b) bien sea imaginarse al grupo de desadaptados sociales que se reunen a REDACTAR (permítanme mientras ahogo una risita medio güevona) estas desventuras y que, a la vez, tratan de legitimarlas con un lenguaje "casual" (casi tan casual como una bala perdida en Sarajevo... jueputa, si no tienen plata pa' comida no tienen plata pa' balas y sería el colmo que desperdiciaran munición pendejamente: "Recórcholis! ¡Una paloma ha defecado sobre el Sargento Noscescu! +BANG! BOOM! (o PUM! JUAS!, para audiencias no bilingües)+ ¡Enhorabuena! ¡Hemos ajusticiado al ave felona!") y nombres estereotípicamente latinos como "Pancho", "Sancho", "Juancho", "Guadalupe", "Natividad", "Encarnación", "Tránsito", "Eduvigis" y "Jon Jeferson Gualdisney" o "Dashly Shambarley".

Y, es por eso, que me siento orgulloso de poder decir, a los cuatro vientos, ¡AMO A COSMO!

Ahora es el turno de ustedes, nobles habitantes de The Guarnation...

Al que proponga el título para Test de Cosmo más hilarante en la sección de "Comentarios" (y el que reciba más votos en la misma sección) de aquí al próximo Viernes, se gana un tinto con rollito de canela. ¡Los veo, gonopiltrafas, quiubo a ver!


martes, noviembre 25, 2003

Señoras y Señores, Niños y Niñas, enanos hermafroditas albinos y enanas barbudas con dos cabezas:

Hay que acabar con los Aguinaldos de Tropicana. Claro, para aquellos que no tienen carro (y que no tienen que hacer uso del transporte urbano) no significa nada, pero...

(Debo detenerme un segundo: El maldito títere de Orbitel está cantando villancicos... mi pobre psiquis adolorida resiente el hecho de ver a un guante de cocina amarillo con ojos desorbitados cantando nada más ni nada menos que villancicos. ¿Qué falta en este país abandonado por la mano de Dios? ¿El granito de café de Aguila Roja cantando con una tuna? ¿La ardilla de Concasa resucita de las tinieblas y canta canciones de Pastor Lopez? ¿Vuelven los Dumis para cantar "Los Teléfonos" a ritmo de pasodoble manizaleño? ¿Y si el fenómeno se vuelve mundial? ¿Tendremos que ver a Barney cantando canciones de Bing Crosby? ¿O a los Teletubbies haciendo coreografía de "Mama, ¿dónde están los juguetes?"? ¿Y dónde están los malditos juguetes? ¿Acaso eran un Furby, una pelota de números, una de esas putas guitarras de plástico con hilos de nylon y una Lotería de cartón bilingüe? ¿Es que acaso los ejecutivos de la industria juguetera Ronda no han notado que los niños terminan atorándose y muriendo asfixiados gracias a las pequeñas piezas de cartón con una vaca -que acusa síntomas de parálisis cerebral- pintada? ¿Y cuándo me van a regalar el tan ansiado enano albino que siempre he querido? ¡CONTESTEN, CARAJO, NO SE HAGAN LOS TOCHES!)

En fin...

El hecho es que los Aguinaldos de Tropicana Estereo solo ayudan a elevar el autoestima del maldito DJ. Un Güilmar Dasney o una Sharley Mirlayis llama con toda la fe del mundo, buscando alivio de este mundo cruel en una roñosa boleta para el "superconciertazo" de Rey Ruiz y Gilberto Santarrosa. Con toda la ingenuidad del caso, Güilmar o Sharley llaman. El maldito DJ contesta el teléfono.

-¿Con quién hablamos? (como si no se tratara del patético HP (Hijo de Papuchis), sino de una oscura corporación)

-Con Güilmar/Sharley (depende del caso)

-Don Güilmar/Ma'cita rrrrica, ¿cómo me le va? ¿Se quiere ganar la boleta doble para el "superconciertazo" de Rey Ruiz y Gilberto Santarrosa? (La falsa calidez del HP/DJ confunde a Güilmar (a quien sus amigos llaman "Güili" de cariño) y/o seduce a Sharley (la niña más bonita de la tienda de calzado "Confecciones D'Yuly") )

- Claro (Un esfuerzo neuronal supremo le recuerda al concursante novicio que, bajo ningún motivo, razón o circunstancia debe responder "sí"... el intelecto ha vencido de nuevo...)

-Ah, bueno. ¿Y de dónde llama? (Comienza un bombardeo de preguntas, a cual más estúpidas, para minar la concentración del concursante. De fondo, se escuchan efectos de sonido confusos. Los únicos reconocibles son: una película porno vietnamita, un eructo de Homero Simpson, una licuadora, un perro rascándose, un gamín escupiendo en una acera, un mimo asmático, una "fanfarria" hecha con organeta Casio, una aspiradora sobre la cabeza de un calvo y un pito de árbitro)

- De Fontibón (la voz trémula denota cierta confusión... la concentración empieza a ceder)

- Ah, bueno. ¿y cuál es el gentilicio de la gente de Fontibón?

-¿Cómo así "gentilicio"?

-El que hace las preguntas soy yo, no usted. Más bien dígame: ¿le gusta que le peguen en la cara con un boquerón o con un bocachico?

-No (la voz se hace más trémula)

-Pero le gusta comer pescado

-Claro (digno aprendiz del Señor Miyagi... se renueva la confianza)

-¿Pero su señora sabe preparar pescado bien sabroso? ("sabroso"... el DJ/HP trata de congeniarse con un estrato social adoptando su jerga... o eso cree él)

-Claro

-Uy, para que nos invite a almorzar a todos los de la estación (se escuchan risas en la cabina. Risas pregrabadas, un manatí dando a luz, una señora pelando un banano, Albert Speer llenando un crucigrama durante el Juicio de Nuremberg, otro eructo de Homero Simpson, tres mexicanos jugando dominó en una taberna de Tijuana y otros efectos sonoros un poco más confusos. Güili/Sharley son objeto de burla, pero la dignidad impide algún tipo de respuesta aparte de una risita de sicario mueco) Pero dígame... ¿no ha pensado alguna vez que el clima de Girardot es como una gorda sentada en su pecho lamiéndole la cara?

-Uy, no... (el estúpido simil hace que el concursante novicio sienta algo de camaradería con el DJ/HP)

-Pero alguna vez ha entrado a una heladería con luz roja en Girardot... (el concursante vacila, porque la pregunta no fue formulada como pregunta... la palabra Girardot lo remonta a una época feliz de su vida. Recuerda el flotador de Superman, el olor a Caladryl para las picaduras de zancudo, Su papá comprando mamoncillos en la entrada del pueblo, el olor a tierra caliente, los resortes de la cojinería del Renault 4 sonando, el vaivén de la tapa de olla en el asado y recuerda a su primer amor. Un angel en forma infantil que chupa helado San Jerónimo indiferente a los berridos de su hermanito o a los gestos furiosos del perro que hala con su hocico un extremo de las bermudas de su hermanito. Todo era tan idílico, tan mágico en Piscilago...)

-Sí, todo era hermoso en Girardot

-Mis aguinaldos ("fanfarria" en organeta Casio, el grito "aaaaaaaaah, UH!" de Dámaso Perez Prado, otro eructo de Homero Simpson, un perro rascándose, siete monjes shaolin siendo rapados con una cimitarra, una lata de sardinas en un microondas, una fresa de odontología y el grito de un caribú en celo... se acaban los efectos sonoros, así que el HP/DJ despide al concursante con fingido pesar) ¿Nononononononó, estaba así de cerca! ¡Qué pena! Tenemos otra llamada en la línea, ¿con quién hablamos?

Es por eso, señoras y señores, que debemos acabar con los Aguinaldos de Tropicana. Porque restan lo poco mágico que queda de una Navidad en Colombia: la candidez de dos niños jugando "Beso Robado", "Orgía de los Duendes de Papá Noel", "Escondidas Austriacas" y esos dulces pasatiempos que sirven de antesala al nacimiento de Jesús en Belén.

Bogotá olía a sonrisa de hiena.
La gente caminaba entre las gotas de lluvia
Pero nadie cantaba "I'm Singin' In the Rain".
Yo cantaba una canción de Sinatra, "My Funny Valentine",
porque no hay nada mejor que cantar canciones de amor
para sentirse aún más sumido en el asfalto.

En esos soliloquios musicales siempre hay una parte ausente
y una mujer imaginaria hecha con retazos de varias que sí eran reales
y un beso que espera nacer y vivir intensamente
durante esos siete segundos
como mosquitos tropicales,
y un "te amo" que huele a chimenea, a pan recién horneado,
a vino blanco, a perfume de té verde o jazmín
a sábanas de algodón recién lavadas
a las cosas buenas de la vida.
y una voz al otro lado del teléfono,
y un cigarrillo después de hacer el amor,
y hacer el amor después de ese cigarrillo,
y una taza de chocolate caliente.

Pienso en besos robados y en canciones viejas
y en los escaparates de las tiendas
con nieve de icopor.
Los niños se sientan en las piernas de un viejo barbudo
(la panza de almohadas, la risa de perro asmático)
Todos cargan con una lista de regalos en la mano
¿Por qué yo no?

Porque desde los doce años no sueño con algo bueno.

No quiero pasar esta Navidad solo.

Hablando de pirañas muecas y otras cosas: si alguien me puede dar una manito con lo de Haloscan y los comentarios, les agradezco infinitamente.

Por ahora, si tienen comentarios, pueden escribirme al e-mail.

Gracias

Señoras y Señores, Niños, Niñas, enanos hermafroditas albinos:

Sin más preámbulos ni intrigas, les presento una extensión de mi magullado cerebro que se manifiesta a través del Internet.

Quiero agradecer al Komrad Piet (por la inspiración... espero hacerte sentir orgulloso, maestro), a Juana Perdomo (por enseñarme para qué sirve este botón +click+ BOOM!), a Monique, Juanis, Glow, Olavia (por permitirme decir cuanta tochada se me vino a la cabeza en los comentarios), y a toda la comunidad bloggera o a cualquier desaprehensivo irresponsable con demasiado tiempo libre que quiera leer esta cochinada.

Dentro de poco, sabrán más de mí de lo que en verdad quisieran saber. Yo les advertí, yo traté de disuadirlos... ahora atenganse a las consecuencias. El Apocalypso, el Apocalipstick y el Apocaliptus han empezado

FIN DE LA TRANSMISIÓN

(besos, arrumacos y cariñitos)

Don Juandroide

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