martes, diciembre 09, 2003

Tengo una sección de cosas que me gustan. Lindo, muy lindo y original. ¡Qué liiiiiiiiiindo es el muuuuunnnndddddooooo!

Pues también hay cosas que me emputan.

¡SÍ, JUEPUTA VIDA! ¡HAY COSAS QUE ME SACAN DE QUICIO Y ME HACEN DESEAR HABER SIDO EL INVENTOR DE LA BOMBA ATÓMICA PARA INVENTARME UNA MIERDA MÁS GRANDE Y MEZCLARLE UN HIJUEPUTA VIRUS ANTRÓPOFÁGICO Y ACABAR CON ESTA COCHINA HUMANIDAD CON SOLO UN CHASQUIDO DE DEDOS!

Detesto con el alma a Fito Páez (y a casi todos los músicos argentinos que se van por esa línea). No me gusta la gente que escucha vallenatos (los vallenatos no me agradan, pero me desagrada la gente que tiene que escuchar vallenatos para todo). Detesto escuchar un chiste más de una vez, detesto los reality shows y la televisión nacional, odio la gente que no puede decir más de tres frases sin tratar de ser chistosos, me emberracan los mártires y las víctimas, las charlas sobre relaciones de otras personas y el hígado.

No me gustan las flautas ni los arreglos de piano de canciones que no fueron hechas para piano, no me gusta el reggae ni el olor a bareta ni los tipos que todavía creen estar en el colegio y, por eso, sienten que es la chimba montársela a la gente distinta (y no lo digo solo por mí... lo digo por muchos como yo). Me emputa la gente que "se pajea" por todo, me emputan los tipos que usan más de dos anillos en una mano, los hinchas de fútbol, hablar de cuenteros con cuenteros, pelear con mis papás, el olor a chucha, los codos y los gamines.

No me gusta las viejas que creen que el rosado combina con todo, me molestan los cuenteros de bus, los predicadores de bus y la gente que pide plata en los buses. Me molestan los buses (pero es una relación amor-odio), la gente estúpida, las viejas que solo viven en función de los tipos, los tipos que viven solo en función de las viejas (para tramar a los otros tipos), vomitar, la fantasía épica, la gente que cree que la fantasía épica está por encima de cualquier género literario, las viejas que solo hablan de ellas y su relación con el mundo, la gente que asume que todos los comunicadores son estúpidos

lunes, diciembre 08, 2003

No importa...
sigo esperando.
De eso se trata, ¿no?
De esperar,
Esperar lo peor,
Desesperar ante la desesperanza.
De cantar canciones al revés
Para entenderlas yo solo.
De cantarme canciones de cuna
Para no llorar.
Porque nací ayer y no entiendo.
Nada.
Ni una palabra,
ni una sílaba.
Entiendo las letras
porque las letras no dicen nada
(al menos, no cuando están solas.
yo, por el contrario,
escribo estupideces cuando estoy solo.)

Sigo esperando,
como siempre... como nunca.
No sé a quién quiero engañar.
Nunca espero a nadie,
ni nada de nadie.
Así me ahorro decepciones
y las gasto en café,
en sillas vacías,
en servilletas manchadas y arrugadas
con lo mejor que he escrito en mi vida,
en cigarrillos
para hacer señales de humo
que nadie lee.
Como las servilletas
con mis mejores poemas
que son para ella
pero ella está allá.
Estalla, estrella, estalla.
Quiero un atardecer de agujeros negros
y pequeños apocalípsis
servidos en una charola.
Estrella, estalla, estrella.
Quiero un día entero contigo
que compense las hojas arrugadas,
las cartas muertas en cientos de ceniceros,
el cielo raso de estío
y mis ojos perdidos en los muslos de otra mujer.

Espero.
Espero que entiendas
que nunca he esperado a nadie
y que no quiero más vicios de los que tengo.
Fumo y tomo café,
escribo y dibujo,
tengo un disco de Bauhaus en la grabadora,
y un disco de Fito en el escritorio
que uso de portavasos
y para espantar gatos.
Pero no me gusta esperar.
Y no quiero esperar.
Pero espero.
Sin peros,
sin respiros
ni disparos
ni disparates.
Espero
sin parar
sin paranoias
sin parafernalia
sin fe
ni en tu Dios
ni en el mío
ni en tí, ni en mí ni en nadie.

Porque la fe es para la gente
que tiene amores muertos
y duerme sobre las tumbas,
lee sus epitafios
organiza fiestas en su nombre
y espera a que vuelvan
para matarlos.

La fe es un artículo de tocador
que huele a jasmines,
sirve para todo,
combina con tu ropa
y le sonríe a todos, dirige la oración del almuerzo,
se limpia la boca con la servilleta,
le en-can-ta quedar bien
y se pone tus bragas
cuando no miras.

No, lo mio no es fe:
es enfermedad.
La fe de los locos es enfermedad.
Deforma.
Pero es más honesta.

Espero sentado,
leyendo al buen Aldous Huxley
y el aire sabe a cañon de revolver.

Estalla, estrella, estalla.
Quiero que seas mi agujero negro,
porque si cada hombre es un mundo,
he llegado al Final de los Tiempos.

Mi banda sonora cerebral: BLOOD PROMISE - SWANS
(No confundir con Zwan, de Billy Corgan. Swans es un proyecto musical de Nueva York liderado básicamente por Michael Gira y una mujer llamada Jarboe. para más información sobre esta banda, haga click aquí)

He aquí las letras de mi banda sonora cerebral.

When silence falls
And light remains
And time is born
Beneath the sun
I'll hide your name.
Inside a word

And paint your eyes
With false perception
And I feel your mind
In everything
And every breath
Destroys a sound.
And I will follow
A false sensation.
And I'll always believe.
Your blood promise

And every breath.
I stole from you

And I never will see
Your perfect body
And you never have spoken
An unclear word

And I'll never betray
Your blood promise

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