viernes, mayo 06, 2005

"And in the dark and longer past I thought "Oh, God, my chance has come at last!"
But then a strange fear ripped me and I just couldn't ask"

El miedo tiene sentido. Hace mucho que no sentía este pánico escénico tan desagradable, pero ya no hay vuelta atrás: tengo que aceptar que no soy perfecto y alegrarme de no tener aún más defectos. Pero, ¿qué hago? ¿Qué puedo hacer si el amor que alguna vez dejé amarrado a una silla vuelve para recordarme que todavía le debo algo?

Porque, hay que aceptarlo, el amor siempre dice la verdad, le duela al que le duela. Y la verdad es que necesitamos mejores mentirosas y tipos menos sensibles, necesitamos menos razones y menos frases de cajón. Y si quiero decirle a una, dos, tres mil niñas que me gustan... ¿por qué no hacerlo? Igual, es muy feo ser tan interesado como para decirle a alguien que te encanta y esperar a que te devuelva un comentario similar, en una esquelita rosada. No sirvo para eso, no sirvo para ser cursi. Tengo que aceptar que en la mayoría de casos nunca voy a escuchar lo que quiero ni me van a decir lo que quiero. Y cuando alguien lo hace, tengo todo el deber de escuchar y creer, mierda, creer que valgo la pena.

¡Me cuesta un trabajo tan terrible ser modesto...! No quiero serlo. Es inútil: Siento que merezco algo de reconocimiento, pero tengo tanto miedo que es mejor pretender que nada me importa y que soy un cínico de mierda. Es más fácil vivir cuando no se piensa en las consecuencias, pero eso es lo primero que pienso. Lo segundo que pienso es que no quiero repetirme a mí mismo.

Tengo miedo: el amor espera en la puerta
"El diablo te viene a ver
trae en el pecho un clavel,
trae en la mano un papel
para tí"
Y ese diablo menor al que creí lograr ignorar por tanto tiempo
me está esperando, se esconde detrás de un girasol enorme,
de una cita a ciegas,
de una niña con una pena de amor tan vieja como yo
-o tan jóven...
y ¡tengo pánico!
y estoy hablando alegóricamente
(Perdóname, Liam: hasta los buenos somos débiles
cuando se trata de las alegorías y de la poetización de la vida)
y estoy enterrando Lolitas
y profanando tumbas de nuevo.
El diablo me habla con palabras que desconocía.

"The devil made me do it!"
"Le dejo mi alma al diablo"

Porque el amor es eso, en últimas: Un Demonio menor.
Y yo soy solo un humano con delirios de gato
y ecos de niño.
No quiero repetirme a mí mismo,
no quiero repetirme a mí mismo
no quiero adelantarme a los hechos ni creer que los polos opuestos se atraen.

Mi niña múltiple: esto es una declaración de guerra,
las declaraciones de amor son mentira,
son peleas de boxéo arregladas unas horas antes
y no quiero apostar ni predecir ni perder.

Estoy en pie de guerra contra el amor
y contra tí.
Si no quiere pelear, lo entiendo:
se necesita una persona igual de terca a mí
para convencerme de las virtudes del amor,
del agua fría y de la lodoterapia.

Pero si vas a pelear,
quiero advertirte que no voy a ceder fácilmente
y necesito un amor rayano en la devoción
para cambiar de idea y arrojar mi hacha al piso
y hacer las paces con un concepto tan arcano y tan viejo como el amor.

martes, mayo 03, 2005

"I thought I was someone else, someone good..."

Deja que el tiempo se recueste sobre tus piernas, mi niña,
deja que se haga ovillo y ronronee.
-ovillo, capullo... hilos conductores.

Dame un año y medio diluído en el café
con el final de mis cuentos
y el escozor que produce extrañar algo
(sin saber de qué se trata
ni cómo se llama
ni dónde vive).

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