miércoles, mayo 25, 2005

"Tell yourself it couldn't happen, not this way, not today"

Es horrible cuando el amor más grande que una mujer puede sentir se manifiesta en la amistad. No es tan horrible como cuando nosotros manifestamos nuestro amor más grande por medio del sexo o para obtener sexo, pero es horrible.

A veces escucho y leo historias de amores platónicos y lo único que pienso es que a esos idilios (siempre etéreos, siempre vagos y marcados por la insatisfacción) los invade el miedo. Acepto que hay personas que no necesitan la carnalidad en sus vidas porque es solo una faceta, una parte de ser humano que esta supravalorada gracias a la evolución de nuestros consumos culturales. Pero esas personas son muy pocas. A veces es necesario creer que uno puede amar más allá del cuerpo, pero es que ese cuerpo que creemos ajeno contiene nuestra humanidad, nuestra mortalidad... es ese cuerpo extraño (y no el alma, porque el alma es una amalgama de cambios y devenires y movimientos telúricos) el que nos permite amar. Animalidad.

Los amores platónicos solo satisfacen a las naturalezas más melancólicas. Cuando el cuerpo todavía es ajeno a nosotros y amamos por primera vez, la ignorancia se viste de inocencia. Cuando me enamoré por primera vez (de una niña de pelo negro y tez blanca en el Grimm's Kindergarden cuyo nombre no recuerdo) sentía ansiedad y rabia, mi cuerpo no reaccionaba como yo quería y no lograba encontrar alivio ni sosiego. Solo la violencia despreocupada del juego lograba calmarme un poco. Y ese amor ausente de cuerpo, que ignora lo carnal es solo un remedo de la incapacidad de la piel de niño.

No creo en amores platónicos. El sexo es un idioma y en la era de la globalización, el que no hable más idiomas, está jodido. Con eso no quiero decir que SOLO me importa esa parte. Pero negarla porque sí es hipócrita y ese tipo de reacciones nos alejan del Papa (el otro, el bacano, el orejón, el que colgó los guayos) y nos acercan más a Garavito (El asesino, no la fascista...)

lunes, mayo 23, 2005

"Would you hold my hand a little while? Beneath the closing sky?"

Die a little bit, die a bit on every bite,
bite the flesh and taste the blood and the sweat,
rip a bit with your teeth and let the poison in.
Blood and flesh, a flood of blood that's nothing
compared to the flood outside. A world within her womb
that's nothing compared to the world outside,
a world I can only dream of because it's still taking shape,
her hips and small breasts assuming the role of a woman
while she's a lost girl within herself. Her body speaks with a loud voice
and the rest of her is throbbing anxiety and restrained lust.
I take a bite and it tastes like metal,
I take a deeper bite and it tastes sweet,
like lipgloss mornings and schoolgirl's dreams.
(Whatever happens, you're the only one in my mind)

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