sábado, marzo 25, 2006


Muchísimas gracias, Seb. Todobienn, gorronea, que a la salida nos vemos.

10 Personajes Latinos importantes.

Condorito. Generaciones enteras han aprendido a leer, a escribir, a pensar y a decir "¡Reflauta!" gracias a este hombre deforme, aberrantemente deforme (hasta el punto de parecer un ave andina y tener plumitas en el coxis) pero de buen corazón. Condorito, junto a un elenco estelar (su sobrino Coné, su compadre Don Chuma, su confidente Huevoduro, su mujer Yayita y una constelación de célebres personajes) ha definido el sentir del hombre latinoamericano contemporáneo.

Memín Pingüín. Oriundo de la costa mexicana, Memín sintetiza en sus vivencias a ese lado afrodescendiente que tenemos tan olvidado. Un afromexicano vivaracho, astuto y noble, entregado a sus amigos y a su familia, Memín ha sido un ejemplo para las generaciones posteriores de artistas (como Kalimba o RBD, que implementa ritmos soul en sus canciones). Memín: gracias por ser vocero de una minoría.

Gustavo Cerati. Debo admitir que Soda Estéreo no es de mis bandas predilectas. De hecho, hubo una época en la que hubiera preferido la muerte por diarrea a escuchar "Persiana Americana" una vez más. Ahora que lo menciono, recuerdo que por esa misma época estuve a punto de morir por diarrea gracias al boom de paletas de agua que hubo a comienzos de los 90. Ya que estamos tocando el tema, algunas paletas venían con cordones fluorescentes, que terminaban transformados en elaboradas manillas y llaveros. Si mi memoria no me falla, recuerdo que envidiaba a los niños que hacían llaveros y manillas con cordones, aunque luego me pareció demasiado deprimente ornarme con agujetas. Debo aceptar que, en algún punto, me amarraba a manera de balaca varias agujetas y jugaba a ser el cantante de Information Society y hacía coreografías para mi propio deleite.

Volviendo al tema...

Cerati merece estar en esta lista porque le enseñó a toda una generación de músicos que no era necesario tocar mal rockn' roll o blues anémico para hacer música. Cerati divorció al "rock en español" de sus raíces bluseras y le dio un nuevo aire, abrazando la estética de la Nueva Ola británica.

Wilfrido Vargas. Wilfrido, "el Yukio Mishima del merengue", Vargas. Él llevó este ritmo de orígen antillano a una forma de expresión pura, apenas comparable con el expresionismo alemán o las corrientes modernistas. Un erotismo latente en la yuxtaposición de la música y el elemento lírico transgredió los otrora mojigatos axiomas de la música tropical en aras de una flexibilidad y metatextos jamás antes vistos. Su obra cumbre, "El baile del perro", cuestiona la humanidad en lo humano a través de la sátira, en la que el hombre se refleja como un cánido en trance de aparearse. Sin escatimar en escatologismos, Wilfrido nunca tuvo miedo de mirar al hombre a la cara y mostrarle que, en este mundo, hay que estar dispuesto a soportar con agrado lo intolerable.

Xuxa. (Maria da Graça Meneghel)



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