jueves, abril 20, 2006

para las personas que recién descubren este blog en serio me gustaría que creyeran que la falta de puntuación en este parrafo y en las siguientes líneas no obedece a la ignorancia sino a cierta necesidad de experimentar un poco de alguna manera las personas que suelen escribir con alguna frecuencia le dan importancia al ritmo y descubren que la puntuación es ritmo pero esa imposición del autor resulta a veces en párrafos intolerables y tartamudos que no se dejan leer por eso prefiero no usar puntuación hoy por dos razones la primera de ellas es para mantener cierto flujo mientras escribo y la segunda es la que acabo de explicar y lo único que conservo son los espacios entre párrafos para hacer esto más legible

el perfume va atado al recuerdo de su espalda perfecta y sus nalgas alejándose y con ella se aleja el calor y la sensación protectora que viene de salir con una mujer alta con cuerpo de reloj de arena quizá algo más ancha en los hombros y ese es el maldito problema con mujeres que fueron construídas como ella para acabar de jodernos a tipos que sufrimos una nostalgia crónica y buscamos entre los muslos nuevos de una novia o amiga nueva algo totalmente distinto a una vagina algo que parezca una casa un sofá de cuero negro una taza de té de frutos rojos algo que no sea una vagina y que no reduzca ese primer encuentro a un vaivén mecánico que lleva a pensar que a veces uno preferiría encontrar entre los muslos el cubilete de un mago y sacar de ahí flores o conejos o palomas algo nuevo algo distinto algo que valide la estupidez que llevó a ese cuadro final de una mujer alta, de pelo negro que va hasta la mitad de la cintura y que camina con ritmo de tigre alejando su espalda, su pelo su culo sus piernas su intimidad del lado de nuestra mesa y un café que no se termina y que sabe a juicio final y cada vez se hace más frío e impotable a medida que un paso ocupa una baldosa tac tac tac tac y ella se aleja abradada y convenciéndose de lo enamorada que está de un imbécil que no entiende de vaivenes pero simplemente fue más rápido

en ultimas la parte más agotadora siempre es el vaivén acompañado de tres billones de procesos mentales que se reparten por todo el cerebro y termina fundiéndose en paranoias y timbrazos de celular y fantasmas de exnovios que miran por la ventana hacer algo que ellos nunca aprendieron a hacer con esa ciencia estúpida del vaivén de dos cuerpos que tratan de derretir el aburrimiento entre los dos vientres como si fuera una plastilina o una lonja de tocino porque la reproducción es opcional y los abortos son opcionales y todas las éticas y morales y religiones y magias de todos los tiempos marchan al ritmo del reloj biológico de la mujer y engendrar o no engendrar o engendrar a medias o engendrar y matar es cuestión de tiempo y de ocio de aburrimiento de rutinas de deseos reprimidos que buscan en ese vaivén un alivio paulatino porque los muslos los senos los ombligos clavículas pezones axilas rodillas pantorrillas y dedos gordos de los pies nunca coinciden con la fantasía pero la fantasía no es necesaria en ese desahogo al menos no es más innecesaria que una sensación de infelicidad que nos lleva a fantasear y a pensar en opciones más dulces y menos éticas

una vida compuesta de éticas y morales que chocan como las sinoidales de un piano arreglado afinado en escalas pitagóricas y se mezclan los harmónicos dando nuevos sonidos y nuevas morales y travestis transexuales y no transexuales y sacerdotes acosadores o no acosadores y cremas humectantes con o sin perfume y desodorantes o antitraspirantes o incluso desodorantes antitranspirantes cuando los humores y los olores son una señal ancestral si quieren saber por qué las relaciones no funcionan pregúntenle a gilette porque él sabe que sentimos miedo de nuestros humores humores como emociones emociones como sentido del humor y a veces no queremos sentirnos tan vulnerables y por eso nos bañamos tres o cuatro veces al dia y nos aplicamos capa tras capa de desodorante y nos sumergimos en una niebla espesa de colonia y buscamos trabajos aburridos y lamemos culos deodorizados para poder pagar por el agua el jabón el desodorante y la colonia para conseguir trabajos aburridos y quien niegue el ciclo simplemente se está engañando a si mismo porque para eso trabajamos y ganamos dinero para poder ocultarnos del mundo pero es que tenemos el mundo bajo las uñas en las axilas en los vellos en las canas granos pústulas lunares infecciones urinarias hemorroides y el mundo nos duele y nos hace sentir melancólicos porque alguien nos contó que en las letras pequeñas del contrato decía que ibamos a abandonar todo esto y tendríamos que responder por todo lo bueno y lo malo que hicimos

y algunos escribieron libros algunos pasaron su vida tomando bourbon algunos hicieron musica algunos se están comiendo la mujer del prójimo algunos tratan de prolongar su vida por medio de rituales aberrantes algunos hacen magia negra o magia blanca y adivinan el futuro para saber qué zapatos combinan mejor con los pantalones del último día de sus vidas y la gente sonríe estúpidamente en las pancartas y mira hacia puntos indefinidos porque no hay nada mejor que ver porque hay una televisión que solo necesita una dirección del cuello para ser visa los ojos fijos en la pantalla y los rayos catódicos fritándonos el lóbulo frontal como una lobotomía a cuotas dejandonos débiles viviendo una vida de mierda con horarios extendidos y pelo con gel y mujeres asépticamente empacadas en sastres y filas y filas y filas y filas y filas y filas y todo es una constante fila un baile de conga de la serpiente que muerde su cola y se va tragando hasta que la entropía le estalla el cráneo a la serpiente y todo se acaba y alguien tiene que pagar los platos rotos y todos somos culpables porque eso es lo que nos hace ocultar nuestros olores y tomar el primer trabajo mierdoso y tener hijos más estúpidos que nosotros más blandos y débiles y amigos maricones y amigas asexuadas sin olores excepto el olor acre del vómito o el olor terroso del hambre y todo el mundo muere TODO EL MUNDO MUERE NIÑOS Y NIÑAS MUEREN A MANOS DE IMBÉCILES MÁS IMBÉCILES QUE SUS PADRES adorando dioses indolentes y senectos odiando dioses indolentes y cínicos ignorando dioses indolentes e inexplicables a través de los múltiples tamices de la lógica y los infinitos infinitos que se multiplican y se dividen a sí mismos como amebas

fue nuestra opción ser infelices
fue nuestra opción delegar trabajo a los más infelices
para que se peleen por la oportunidad de vendernos una camisa
una corbata
un sintetizador
un café
un polvo mal echado con un orgasmo de cartón
una familia feliz y leche en polvo y café instantáneo y sueños que vienen de la era espacial

y tapamos el cielo con satélites que transmiten la vida de otras personas y secretos de estado al tiempo como si fueran lo mismo porque ya no hay secretos y entre los muslos de una novia o una amiga no hay un cubilete de mago ni un sofá holgado ni un rincón para llorar por esa niñez que extrañamos ni nada solo hay una lista de improperios malos catres abusos olvidos y el vientre de las niñas está seco como gamuza y el cerebro está quemado como el cesped de los colegios y los colegios y las universidades con sus competencias y su corporatividad y sus himnos y sus uniformes huelen a vinagre a infección a agua estancada que nos da la bienvenida y nos despide nos escupe en un traje gris y una sonrisa imbécil

el cigarrillo me quemó los dedos
y busco un poco de poesía en las mesas contiguas
en las señoras que toman agua aromática a sorbos
en la pareja de enamorados que juegan a quitarse
los disfraces corporativos y a ser personas
en el paso etéreo de las meseras
pero ella está cada vez más lejos y su cadera es un péndulo

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