sábado, junio 17, 2006

Epitaphne.
Posiblemente fue divertido para él ver (desde donde quiera que esté) a alguien como yo, desordenado y poco pulcro para su gusto, hacer ese esfuerzo para que todo se viera limpio. Seis meses de intemperie, tierra, lluvias y mugre se sienten, sobre todo cuando la única herramienta que tengo es un par de pañitos húmedos. Tal vez no necesitaba más, pero hay tareas dispendiosas que se hacen más dispendiosas cuando uno es absolutamente consciente de lo que está haciendo. La situación no me permitió mayores licencias poéticas, el entorno bucólico se desvanecía mientras que limpiaba y seguía el paso de una araña diminuta y gorda, negra, perdida.
Hoy fue un dia muy extraño. Mi madre, mi abuela y yo fuimos a visitar la tumba de mi padre. Dejé la lápida impecable, limpié la tierra sobre la losa, limpié la tierra entre las letras en bajorrelieve, quité algunas hierbas que afeaban la tumba y dejé un arreglo de flores amarillas. Seguramente a mi papá le hubiera sorprendido ver la diligencia con la que arreglaba ese pequeño espacio de marmol. Pero es que un muerto no le pertenece a una sola persona: es muy posible que familiares dispersos, amantes preservadas en el éter del pasado, hijos naturales, amigos, compañeros, socios vayan a visitar ese ínfimo espacio en el que descansan las cenizas de José Yezid Herrera Alzate (si digo ínfimo, no lo digo despectivamente... pero una parte de mí se rehusa a creer que el cuerpo de mi papá - un hombre delgado de aproximadamente 1.65 metros de estatura - se haya convertido en unos escasos gramos de polvo que caben en una caja. El espacio me parece diminuto, me causa claustrofobia y desesperanza pensar que alguien sea transformado en algo tan portátil). Un muerto deja de pertenecerse a sí mismo (y con eso viene cierta ubicuidad en la que el muerto habita todos los espacios y tiempos) y pasa a ser patrimonio de las personas que lo recuerdan. Me hubiera dolido ser otra persona (todo menos un hijo) y encontrar esa tumba sola, sucia, inundada, cubierta por la maleza.
Mi papá era un hombre vanidoso (él jamás me hubiera permitido usar esa palabra). Duraba bastante tiempo arreglándose para salir a hacer "sus diligencias". Incluso la selección de una prenda tan pragmática como una sudadera para salir a caminar iba acompañada de cierta visión estética. Solo durante sus últimos meses de vida se permitía a sí mismo deambular por la casa desarreglado, con una bata negra sobre la pijama, con sandalias. Una pequeña indulgencia culposa, un desapego a lo terreno, la canción del cisne. Un hombre bueno y honesto que se permitía lujos sencillos como el de nunca aparecer desaliñado frente a nadie y esconder dulces por toda la casa para que ni mi madre ni yo agotáramos existencias. "Agotar existencias"... qué expresión tan justa, tan pura para hablar de una vida que se agota lentamente hasta apagarse.
Cuando corroboraron nuestros miedos (esclerosis lateral múltiple), tuve que hacerme a la idea de la vida de ese día en adelante. Si las cosas hubieran seguido el curso previsto, hubiera tenido que hacerme a la idea de darle de comer a mi padre, de cuidarlo, de llevarlo al baño y asistirlo durante el largo trance que hubiera tenido que vivir. Una vida como la mía no podría enseñarle a nadie cómo hacerlo y tendría que aprender sobre la marcha. Entre esas reflexiones, descubrí que no podría permitirme ni permitirle a nadie ver a mi padre mal vestido o sin afeitar. Hay algo de dignidad en esos gestos vanos. Las flores en las tumbas nunca son caras y no importa si alguien las roba para ponerlas sobre una lápida o entre un jarrón... ¡no importa! Es algo que los vivos hacemos para los vivos (para quienes visitan el lugar, para el que roba los arreglos y los vuelve a vender, para los que sentimos remordimiento por un montón de cabos sin atar...). La vida es una sucesión de flores y dejar flores es señal de fe en una vida más allá de la corporeidad.
No creo en pragmatismos. Una muerte tiene que ir acompañada de un funeral, una enfermedad tiene que ir revestida de dignidad y no solo de la asepsia práctica, una vida tiene que ir acompañada de placeres de todo tipo. Respeto a los ascetas, pero no comparto esa manera de vivir.
Le doy el beneficio de la duda a la Vida después de la Muerte. Supongo que habrá quienes quieran volver a este mundo a aprender o a expiar culpas o simplemente a resolver asuntos inconclusos. Si hay personas así, es lógico creer que existen personas que esperan volver al Paraíso perdido, gracias a los sufrimientos vividos durante años de paciente sumisión o personas que desafiaron todos los sanedrines y esperan a que la Muerte los lleve a comparecer por sus errores frente a un tribunal al que no pueden burlar. Tambien hay quienes quieren que todo se acabe en ese momento. Cada cultura es como un club, con sus beneficios y sus contras. Cada religión es como una suscripción a una revista que sigue con minuciosidad periodística el camino hacia ese Final. Un ministro religioso está ahí para servir a los vivos ocupándose de los muertos.
Si los deudos de un finado piden absolución, éste debe darla no por los méritos o errores en vida del finado sino por la tranquilidad de quienes lloran una pérdida. Misas, Requiems, Te Deums, Yom Kippurs, Shemas... toda la mística tanatológica tiene una razón de ser: los que pertenecemos, los que miramos la Necrópolis con ojos inundados en llanto. Nunca es mucho ni es suficiente, pero nunca es poco.
Unas flores, algo de llanto y una losa limpia con algo de esfuerzo (¿mucho? ¿poco?). Y un escrito en un blog. No escribo para él (donde quiera que esté, no quiero interrumpir su café y su minuciosa lectura del periódico). Esto es para quienes han perdido a alguien o a más de alguien.

BESTIARIO DE BREVEDADES.
1) No me he pronunciado hasta el momento, pero creo que es conveniente hacerlo. Ana Ansiedad está en hiato. Siendo optimista, quizá este sea buen momento para re-evaluar en concepto detrás de Ana A., de permitirnos escuchar un poco más de música electrónica (y, en mi caso particular, de escuchar otras cosas más allá del 89...), aprender a manejar el software que tenemos, acumular equipo y escribir.
2) Por otro lado, sigue la convocatoria. Ha sido IMPOSIBLE conseguir a una vocalista y ni se diga de un tecladista. Considero necesario profundizar un poco más en la idea de la banda que quiero armar (para mi tranquilidad, que conste aquí que ABORREZCO las expresiones "concepto" y "proyecto").
Más que a un tecladista, busco a alguien que tenga un equipo bueno para disparar secuencias. Un computador (de pronto, un portátil que no se cuelgue de CPU), un buen software (Fruity Loops es bueno si se sabe usar y si uno se toma la molestia de bajar varios sintetizadores VST y de Buzz) y un controlador MIDI (teclado) para tocar en vivo.
Estoy a punto de olvidarme de la vocalista y me seduce la idea de cantar. Sin embargo, si hay alguna buena mujer con un micrófono, manejo del inglés, presencia escénica, dispuesta a cantar... bienvenida. La verdad sea dicha, no me interesa tanto la técnica como el timbre. Tengo una debilidad particular por voces medio infantiles como la de la nena de The Sounds, como la cantante de Cranes, como de pop japonés. He trabajado muchas veces con vocalistas masculinos y me parecería un reto interesante trabajar con una nena. Desde que sea entonada y tenga buena presencia escénica (no, no es lo mismo "presencia escénica" a "estar buena"...), TODO VALE. Si no se puede, pues canto yo. Pero no es lo mismo.
3) Hey, Villa Cindy está quedado. ¡ESCRIBAN, COÑO!
4) Hoy amanecí con una sensación de agradecimiento por todas las personas que han hecho algo por mí o para mí. Gracias. A veces olvido dar las gracias, a veces busco maneras sutiles de hacerlo, a veces simplemente no hallo la forma. A todos ustedes, gracias.
5) Es hora de boicotear la realidad. Escuchar "Destroy every thing you touch" de Ladytron varias veces te da energía para cuestionar la naturaleza de las cosas. Siempre empiezo preguntándome "Si somos animales, ¿por qué vivimos así?" y de ahí en adelante todo se empieza a borrar. Es como ver los numeritos verdes de los que se compone la realidad o como cuando los dibujos animados se salen de la cinta y caen en un espacio blanco. Tomen algo reconfortante (chocolate, té, café, aromática, jugo...), pongan música (sugiero la canción anteriormente mencionada) y piensen en ese espacio en blanco, en los numeritos verdes, en la pastilla azul o en la roja y la diferencia entre tomar cualquiera de las dos, en Alicia en el País de las Maravillas, en el espacio de silencio entre latido y latido o simplemente miren la Luna. Y boicoteen la realidad. Por ustedes.
6) Gnarls Barkley... hace mucho no escuchaba una voz tan increíble.

jueves, junio 15, 2006

Razones que sencillamente me mantienen adicto a este mundo:
(mil y mil, señorita Astrid.)

1. Pasar por la Séptima cuando llueve y hace sol al tiempo, por ahí a las 6:00 PM que se alcanza a ver la noche y el día separados por una franja.

2. The Cure, Cindy Lauper, Duran Duran, Depeche Mode, Erasure, Mötley Crue, Poison, Bauhaus, David Bowie, Strip Music, Melody Club, The Sounds, Ultranoir, Broder Daniel, A Flock Of Seagulls, Kemopetrol, y un largo et cetera de bandas...

3. El sushi, el curry, el babaganoush, el tiramisú, el tabouleh, los friSoles, la torta Sacher con helado de amarena, cualquier pasta a los cuatro quesos, los rollitos de canela, los Nerds, el Fun Dip, la pizza napolitana con anchoas, las galletas Oreo y el chocolate en casi cualquier presentación.

4. Recientemente, Galatea.

5. La meta aún inalcanzable de un sinte Yamaha AN1X con un Yamaha CG1x. Algún día.

6. El Altillo

7. La promesa de un mundo que subsiste paralelo al nuestro. Plano Astral, mansión interior, realidad íntima.

8. Arbegas, Candy Candy, Cinderella Boy, Lupin the III, Ranma 1/2 KND: Los Chicos del Barrio, Los Simpson, Family Guy, Invader Zim, Love Hina, Eek el gato...

9. Cualquier novela gráfica de Will Eisner, Corto Maltés, la Educación Sentimental de Diego Guerra, Quiló cuando era Quiló, Krazy Kat, Calvin & Hobbes, Macanudo, Johnny the Homicidal Maniac, Lenore, Ghost World, Neil Gaiman, Archie...

10. Anton Lavey, Aleister Crowley, Austin Osman Spare, Ray Bradbury, Charles Bukowski, Antonio de la Iglesia, Arthur Rimbaud, Günter Grass, Hermanmn Hess, El Marqués de Sade, Heinrich Böll, Henry Miller, George Orwell, Aldoux Huxley, Woody Allen, J.M. Barrie, Lewis Carrol, Vladimir Nabokov, Pauline Reage...

11. Dormir.

12. El sexo.

13. La promesa incierta de una banda de bubblegum synthpop.

14. El encanto de las mujeres jóvenes.

15. Pasar horas arreglándome y ser el único que lo sabe (hasta hoy).

16. Mis amiguetes.

17. El café, el té. El café aberrantemente negro, doble, sin azúcar, el té verde de jazmín y el tchai especiado, con dos cucharadas de azúcar y un chorrito de leche.

18. Los Vodka Cruisers, el Smirnoff Ice, el Jack Daniels los Sweet Tooth (whiskey+maple syrup), las Mimosas, la Piña Colada y el buen guaro (los genes paisas no perdonan).

19. Los Kool. Verdes.

20. La magia.

21. Dibujar, tocar guitarra, tocar bajo, pasar horas secuenciando con un mouse, escribir, leer, cocinar.

22. Este blog.

23. Maison Arcadia, de la que me enorgullezco de ser Reverendo.

24. Meditar antes de dormir.

25. CK One, CK Be, Bvlgari.

26. Chatear con gente que acabé de ver hace unas horas.

27. La saga de King of Fighters, Street Fighter, Mortal Kombat y casi todos los juegos de pelea de Neo Geo.

28. Reirme de todo (incluyéndome a mí).

29. Llorar después de un día entero de depresión.

30. Sorprenderme todos los días por algo.

martes, junio 13, 2006

AVISO CLASIFICADO PARA GENTE CON ESTILO
Ya que está demostrado que MySpace solo sirve para recibir encuestas pendejas, creer que uno es íntimo amigo de Robert Smith y para leer blogs emo/góticos/suicidas de chicas emo/góticas/suicidas, voy a intentar poner un clasificado en este blog.
Estoy buscando a una vocalista y a un/una tecladista. Soy guitarrista, también toco bajo, hago secuencias y loops y pues quiero armar banda desde hace rato.
Y dice:

Busco una vocalista entre los 18 y los 25 años, que tenga buen manejo del inglés, buena presencia escénica y, preferiblemente, que puedan tocar otro instrumento (de pronto guitarra, de pronto bajo... quizá teclados...) al tiempo.

También busco a un tecladista entre los 18 y los 25 años, que ojalá tenga un buen sistema controlador MIDI/computador. Que también tenga presencia escénica y que pueda hacer coros.

El único requisito es que tengan equipo propio (amplificación, micrófonos... lo que necesiten...), disposición de tiempo los fines de semana y, ojalá, cero drogas... (es que es jarto trabajar con gente turra...)

La idea es montar una banda. De pronto, a futuro, tener un percusionista que maneje drumpads o algo así.

No me gusta hablar de influencias, pero hay cosas que me gustan: El synthpop, el Arena Rock, el New Wave, el House viejo y el Glam.

Cualquier cosa, si conocen a alguien, si saben de alguna vocalista o tecladista, porfa contáctenme por este Blog
Gracias.

Rev. J. Koshkat.

domingo, junio 11, 2006

Sin ánimos de ser apologético, acepto humildemente que soy ególatra. Sufro de una egolatría modesta, aún adolescente y molesta para muchos. Un egoísmo defensivo. Puedo aceptarlo, moderarlo y corregirlo cuando las circunstancias lo ameritan. Sin embargo, me parece discutible que se me acuse despectivamente de inmaduro. La madurez viene acompañada de la resignación y la renuncia. Es aceptar el mundo en el que vivimos y aceptar sus reglas como algo beneficioso para nosotros. Es un proceso lento y personal. Madurar nos hace prólijos.

Todo el mundo maneja cuotas de aceptación, resignación y renuncia en su vida diaria. Hacer fila para pagar los servicios, respetar las señales de tránsito, hablar en vez de gritar, invertir el tiempo sabiamente... son actividades que requieren mayores o menores niveles de desapego a uno mismo y aceptación de la otredad. Es parte de un acuerdo implícito que la sociedad hizo.

Puedo informar satisfactoriamente que soy un miembro de esta sociedad, útil como cualquier otro, respetuoso de las leyes y cabal. Hago lo que tengo que hacer cuando lo tengo que hacer y, de no ser posible, asumo las consecuencias y busco formas para controlar los daños...

... pero...

Una vida adulta va acompañada de momentos de introspección. Hay momentos en los que es imposible ignorar el sabor metálico en la boca, la sensación de cansancio y derrota que viene de una rutina. ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué deberíamos hacer?

En mi caso, creer. Creer que el mundo es un común acuerdo entre los hombres, creer que las transacciónes más importantes de la vida son simbólicas, creer que una vez la supervivencia se garantiza, es posible transformar la realidad (entendida la realidad como percepción y asimilación de un entorno... ojo: "realidad" y "entorno" no son lo mismo). El cambio viene de adentro, de una Voluntad con la que nacemos, una energía dinámica que transforma todo.

Es verdad, cierto afán dramático (neurósis histriónica) y una debilidad por lo pseudo-esotérico me impulsa a firmar a veces como "Reverendo Jakob Koshkat" y a inventarme un sistema de creencias que, de algún modo inexplicable o insostenible, justifica lo que creo. ¿Por qué? Porque ya he aceptado con resignación algunos aspectos elementales de la vida adulta - condicionados demográfica, política y culturalmente por ser colombiano, várón, cercano a los 25 años, nacido en el seno de una familia de clase media-media y atea, criado en colegios religiosos la mayor parte de mi vida, perteneciente a una universidad de los jesuítas-, he renunciado a sueños insostenibles y a actitudes nocivas (no todos los sueños, no todas las actitudes), y me doy cuenta que las circunstancias en las que vivo son buenas, deseables y envidiables en muchos casos, lo que me obliga a asumir ciertos compromisos. Aceptación, resignación y renuncia. Valores que determinan la madurez en una sociedad judeocristiana.

Y, sin embargo, hay momentos de infelicidad. Cada persona lleva a cuestas un drama humano a la medida del dolor que puede soportar. Hay casos irreconciliables, injustos. Basta con hacer un barrido de cámara sobre la ciudad y darse cuenta de lo injusta que puede ser la vida. Aceptación, resignación y renuncia. Enfermedad, pobreza y soledad. Aceptar la corruptibilidad de la carne, resignarse a ser pobre toda la vida y renunciar al amor y a la compañía de otros. Renunciar, incluso, a estornudar más de tres veces para no escuchar "¡Salud, dinero y amor!". Lo curioso es que, mientras más rico es un sistema simbólico, más intangibles se vuelven los problemas. Una vez garantizada la Gracia de los Estornudos, los problemas que surgen operan en una dimensión menos terrena. Podría pensarse que la vida va acompañada de infelicidad y que los problemas son a la medida.

Incluso: ver el documental de "La Sierra" nos aproxima a una realidad en la que se puede evidenciar sistemas simbólicos complejos, problemas existenciales ligados a la supervivencia en un estado de guerra, creación, uso y anulación de consumos culturales de las personas involucradas en el conflicto. Los símbolos representan a cada persona, muchas veces la reeemplazan y, siempre, viven más que cada persona.

Entiendo esa porción de mundo y me falta mucho por entender. Por eso mismo creo en el cambio como la única constante. Transformar el mundo implica tranformar la manera en la que lo abordamos. Trascender implica entender y, para entender cómo funcionan las cosas, hay que desbaratarlas y verlas parte por parte. La destrucción simbólica del mundo para re-configurarlo es un principio que veo en muchas religiones. Entendemos que el corazón sirve para bombear sangre cuando deja de palpitar, entendemos que el tacto está ligado al equilibrio cuando dejamos de sentir. Entendemos la realidad cuando ésta deja de servir, cuando es boicoteada, cuando se evidencia que la Realidad con mayúscula es la suma de realidades. ¿Por qué no enriquecer esa realidad con una opinión que difiera? De pronto le sirve a alguien. De pronto no... como dicen las señoras: "La peor diligencia es la que no se hace"

Inmadurez... no soy quién para juzgar eso. De pronto no me preocupa. Tal vez ya vaya llegando a eso.

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