lunes, febrero 19, 2007

Todo el mundo te dijo que la tierra era tu elemento
y te acostumbrate a comer tierra, arrastrado sobre tu vientre,
bajo el ballet de los tacones y suelas de la ciudad,
a ras de la mugre y los postes meados.

Te dijeron que la tierra era tu elemento
Y te hiciste amigo del pájaro muerto,
de las hormigas y los gusanos secos
y aprendiste a comer guijarros para no dejar lugar a las lágrimas
En las cuencas de tus ojos, en las telarañas del insomnio.

La tierra es tu herencia.
Solo recuerda que, alguna vez, tuviste alas.

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